En línea con las mejores prácticas internacionales y con la normativa vigente sobre la donación de material biológico humano, no se otorga compensación económica por la donación de orina. Este enfoque permite resguardar el carácter voluntario y altruista de la donación, así como asegurar el cumplimiento de los requisitos necesarios para el uso farmacéutico de los derivados de la orina.
La entrega de una compensación económica podría desnaturalizar el sentido de la donación y condicionar la participación por motivos ajenos a los objetivos del programa. En cambio, como muestra de agradecimiento por su valioso aporte, y sin constituir una retribución, hacemos llegar periódicamente a las donantes un pequeño obsequio mientras participan del programa.